OLIVARES CUENTA YA CON UN LUGAR EMBLEMÁTICO EN HOMENAJE A LAS PERSONAS DONANTES DE VIDA: "LA GLORIETA DE DONANTES DE VIDA"

23/07/2020

El Ayuntamiento ha remodelado la glorieta existente en el cruce entre las carreteras hacia Gerena y Albaida del Aljarafe

         Desde hace varios días se puede contemplar la nueva Glorieta que el Ayuntamiento de Olivares va a dedicar a las personas donantes de vida, entre las que se pueden incluir a donantes de sangre y de órganos.

         Es un proyecto que ha sufrido retrasos durante su ejecución, pero que ya por fin es una realidad. Esta “Glorieta de Donantes de Vida” se sitúa en el cruce entre las carreteras de Olivares hace Gerena y hacia Albaida del Aljarafe, y en la confluencia con la entrada a una de las calles principales de Olivares, la calle Larga.

         Dicho proyecto ha tenido como arquitecto redactor al olivareño Rafael Carmona, y también ha sido ejecutada por una empresa olivareña, Cerramientos y Transportes Castulito, S.L.

         Como se puede observar en las fotografías, se resaltan cuatro valores y virtudes principales para las personas donantes: compromiso, generosidad, solidaridad y humanidad.

         Para el Alcalde de Olivares, Isidoro Ramos, “esta glorieta se convierte de esta forma en un lugar más emblemático todavía, como homenaje a tantas personas que altruistamente dan vida a otras personas que la necesitan a través de la donación. En Olivares la donación está bastante arraigada en la población, demostrando así la generosidad de sus habitantes”.

         Teniendo en cuenta las circunstancias actuales y las altas temperaturas, se prevé que en el mes de septiembre se haga el acto homenaje presencial con la representación de personalidades de entidades provinciales de materia de donación, así como representación de asociaciones y entidades del municipio.

         A continuación se expone al público en general el significado de la obra ejecutada en relación con la donación de vida:

         “Esta obra escultórica pretende traducir al lenguaje de la materia y las formas todos estos Valores y complejidades que acompañan al Donante, invitando a la reflexión sobre sus circunstancias y proponiendo un escenario en el que, más que una exaltación del acto, sea posible una comprensión y Reconocimiento. Pretende generar la empatía necesaria al observador para ver la Donación de una forma más cercana.

Las dualidades están presentes desde el principio en las formas que generan los objetos, desde el mismo trazado base del objeto central, un cuadrado perfecto, que contradice al círculo perfecto exterior de partida, la rotonda existente.

Igualmente contrasta la frialdad de la piedra con los motivos vegetales, que traducen la confrontación entre la dureza de las formas, con todas sus aristas, planos y la gravedad del cuerpo físico contra los valores humanos, sus emociones y deseos, que hacen posible transformar el pesado sufrimiento en luz de esperanza.

No hay un punto de vista principal ni determinado desde el que observar la obra, que al igual que la Donación presenta diversas perspectivas según la persona. Es necesario transitar alrededor de la escultura para así experimentar el movimiento aparente de los bloques y sus aristas. Tanto el tiempo como el espacio deben estar presentes para que sea posible vivenciar la experiencia proyectada, que se produce rodeándola.

El bloque de granito central, de origen cúbico, masivo, único y unipersonal, se desmembra y transforma generando diversidad y Comunidad. Al mismo tiempo, no mantiene sus caras, renuncia a su forma original y en su desapego pierde partes para generar un paisaje de dureza de aristas , vacíos y planos de reflejos de luz al movimiento del observador.

Esas cuatro renuncias a su forma, esos Vacíos son las transformaciones simbolizadas en los cuatro parterres dedicados a cada Valor, que componen la Donación, una transformación del sufrimiento físico en belleza a la luz de los Valores que han construido al ser humano actual.”