EL OLIVAREÑO ALFONSO GARCÍA, REELEGIDO COMO DECANO DE LA FACULTAD DE EDUCACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA

02/06/2021

Alfonso Javier García González, natural de Olivares e hijo de Manuela González, conocida como Manuela "La Canita", ha sido recientemente reelegido como decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de Sevilla.

Alfonso

Nacido en Olivares el 13 de enero de 1977, Alfonso ha pasado su infancia jugando a ser profesor entre tableros y tizas. Hace cuatro años, en el año 2017, la Junta de Facultad de la Facultad de Educación de Sevilla confío en él para ostentar el cargo de Decano. Por entonces, Alfonso se vio inmerso en una nueva andadura que, indudablemente, ha marcado su vida.

Periodista (P): ¿Qué supuso para ti ese momento?

Alfonso (A): “Tenía un gran componente de inesperado, dado que había dos candidatos más. Era un momento complicado para la facultad. Aunque era cierto que tenía posibilidades, no dejé de trabajar para conseguir el apoyo necesario. Estaba orgulloso de haber conseguido el puesto, sinceramente, presenté una candidatura con un equipo que no estaba formado. Además, me presenté junto a dos candidatos más que sí tenían el equipo perfilado al completo. A mi me conocían de mis cargos anteriores, les gustaba cómo trabajaba y creo que eso fue lo que hizo que depositasen sus votos en mí.

(P): Tras cuatro años de legislatura, han vuelto a confiar en ti para seguir desempeñando el puesto de Decano en la facultad, ¿cómo te definirías en el ámbito laboral?

 (A): “Me considero una persona honesta, sincera. Me gusta el trabajo bien hecho y contar con la persona. Me gusta saber que detrás de cada acto e iniciativa hay una persona. Hay que adecuarse a las necesidades de cada uno”.

(P): Olivares cuenta con muchos jóvenes que estudian para, en un futuro, ser docentes en un centro educativo, ¿qué les dirías?

(A): “Antes que todo, mucho ánimo. Cuando los objetivos en la vida se plantean de forma contundente, se suelen conseguir. Hay que creer en uno mismo. Es cierto que necesitamos el apoyo y la ayuda de personas, pero lo importante es que cada uno, con su voluntad y esfuerzo, consiga los objetivos que se plantea”.

(P): ¿Qué cosas te suelen decir en el pueblo tras los grandes logros profesionales que estás consiguiendo?

(A): “Soy muy discreto, no me gusta destacar por estas cosas. La gente más cercana a mí sí me pregunta mucho, lo ven como algo muy superior. Sinceramente, lo vivo desde la normalidad. Soy un vecino más”.

(P): ¿Le hablas a tus alumnos de tu pueblo?

(A): “Sí, claro. Le cuento a mis alumnos muchas cosas. Me gusta mucho coincidir con alumnos de mi pueblo en clase. Siento orgullo por ser de Olivares, las experiencias vitales vividas en el pueblo también las vivo con ellos, les hago partícipe de muchas cosas de mi municipio”.

(P): Sin duda, la enseñanza es algo vocacional ¿en qué momento de tu vida y por qué decidiste dedicarte a ello?

(A): “Desde pequeño. Siempre me ha gustado ser maestro. Yo nunca he jugado a futbol, no me gustaba. Jugaba a ser maestro de pequeño y daba clase a mis alumnos imaginarios. Es algo por lo que siento vocación. Recuerdo improvisar con un tablero una pizarra y escribir en ella con una tiza de escayola. Me imaginaba que tenía a gente escuchándome y les daba una clase imaginaria”.

(P): Ante los cambios que estamos viviendo en la educación, sobre todo desde el aspecto tecnológico ¿cómo preparáis a los jóvenes en la facultad de cara a este nuevo panorama educativo?”

(A): “Con la pandemia que estamos viviendo, he tenido que desarrollar competencias digitales como la creación y edición de video. Como futuros maestros y maestras tienen que estar en continuo reciclaje de formación, creación de herramientas didácticas, etc. Me gusta que sientan vocación por lo que han decidido estudiar y que aprendan al máximo sobre esta profesión que es maravillosa”.

(P): ¿Hasta qué punto crees que es importante la figura del docente en la sociedad?

(A): “La figura del docente tiene la misma importancia que los médicos. Los médicos nos salvan la vida, un buen maestro te salva el alma. Un buen maestro influye en tu forma de ver la vida, qué trabajo quieres para ti cuando eres mayor. Pasamos muchas horas con los alumnos, nos convertimos para ellos en personas significativas y significantes. Muchos nos ven como personas referentes y modelos a seguir, debemos comportarnos y estar a la altura de ello”.

 

La docencia es, ha sido y será una pieza clave para que un país avance. Sin duda, esta profesión se compone de profesionales, tras los que se esconden grandes personas. Alfonso es querido y respetado tanto como por sus compañeros como por sus antiguos profesores. En el IES Heliche guardan un muy buen recuerdo de él. Su antiguo profesor de Geografía e Historia, Pedro Luis Hernández, habla sobre él como un alumno comprometido, trabajador e incluso gran imitador. Alfonso ha llegado hasta el escalafón más alto de una facultad sin la ayuda de nadie. Su esfuerzo y humildad han hecho que hoy se sitúe en un puesto tan relevante. Sin duda, un ejemplo para los jóvenes de Olivares que día a día se esfuerzan en los estudios por perseguir una meta.